El cáncer de mama es una enfermedad en la cual las células de la mama se multiplican sin control.
La mayoría de los cánceres de mama comienzan en los conductos o en los lobulillos y puede diseminarse fuera de la mama a través de los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos.
Las células cancerosas se originan en los conductos y después salen de ellos y se multiplican en otros tejidos mamarios. Apróximadamente de 8 de 10 cánceres de seno son de este tipo.
Las células cancerosas se originan en los lobulillos y después se diseminan de los lobulillos a los tejidos mamarios cercanos.
Irritación o hundimientos en la piel de la mama.
Aumento del grosor o de hinchazón de una parte de la mama.
Un bulto nuevo en la mama o la axila (debajo del brazo).
Dolor en cualquier parte de la mama.
Secreción del pezón, que no sea leche, incluso sangre
Antecedentes de un familiar con cáncer de mama.
Tener 40 años o más y haber tenido la primera menstruación antes de los 12 años.
Usar anticonceptivos hormonales por más de 5 años.
Tener la última menstruación desúés de los 52 años.
Tomar hormonas para la menopausia.
Tener el primer hijo después de los 30 años o no haber tenido.
Obesidad.
A partir de los 20 años de edad, cada mes debe realizar la autoexploración de sus mamas.
Si tiene 25 años o más, acuda a su unidad de salud para que le realicen la exploración clínica de sus mamas.
Si tiene entre 40 y 69 años, solicite en su unidad de salud la mastografía.
Mantener su peso ideal, disminuir el consumo de grasas de origen animal.
Incremente el consumo de fibra como cereales integrales, frutas y verduras.
Hacer ejercicio de 30 a 60 minutos todos los días.
DIsminuir el consumo de alcohol y no fumar.
La lactancia es un factor protector.
Implica la toma de radiografías de las mamas. Se recomienda que las mujeres comiencen a hacérsela a partir de los 40 a 50 años. La periodicidad puede variar, pero generalmente se realiza cada 1 o 2 años.
Es un examen físico de las mamas realizado por un profesional de la salud. Se recomienda que las mujeres se sometan a un examen clínico de las mamas anualmente a partir de los 20 años.
Mensualmente las mujeres pueden realizarse autoexámenes de las mamas para detectar cambios o anormalidades, como bultos, cambios en la textura de la piel o secreciones anormales del pezón.
La RM de mama es una prueba más sensible que la mamografía y se utiliza en casos de alto riesgo. No es una prueba de rutina para la mayoría de las mujeres.
Está técnica, aumenta la posibilidad de detectar a tiempo algún, signo de enfermedad en las mamas, se debe realizar una vez al mes, se recomienda que sea a partir de los 20 años de edad.

Parada frente al espejo, busca enrojecimientos, bultos o hundimientos en tus senos.

Revisa que ambos senos estén al mismo nivel.

Repite esta operación con los brazos arriba.

En la regadera, palma con 3 dedos ambos senos de forma circular.

Acostada repite los pasos anteriores.

Toma el pezón y presiona para revisar que no salga ningún líquido.
DETECTAR ALGO INUSUAL EN LAS MAMÁS ES UN MOTIVO DE PREOCUPACIÓN QUE DEBE SER ABORDADO DE MANERA SERIA Y PROFESIONAL.
AQUÍ HAY UNA GUÍA RESUMIDA:
Si nota algo inusual, acuidad a su unidad médica más cercana y programa una cita.
Un médico realizará un examen físico de tus mamás y puede solicitar pruebas adicionales, como mamografías, ultrasonidos o biopsias.
Si se detecta algo anormal, siga las recomendaciones de su médico para un diagnóstico preciso. Esto puede incluir consultas con especialistas o cirugía mamaria.
Recuerda que la detección temprana es clave en el tratamiento exitoso del cáncer de mama y otras afecciones mamarias.