Comerciantes del Mercado de Artesanías Papagayo en Acapulco temen por amenaza de huracanes

Lo que alguna vez fue un centro vibrante de cultura y comercio artesanal, hoy sobrevive entre locales vacíos y ventas escasas. El Mercado de Artesanías Papagayo, ubicado junto a la Vía Rápida, enfrenta una nueva crisis tras los estragos del huracán Otis, sumando un capítulo más a una historia marcada por la adversidad.
Feliciana Rosales Navarrete, una de las comerciantes del tianguis turístico, recuerda que fue el huracán Paulina en 1997 el que obligó a reubicar a los vendedores que originalmente se encontraban en el paso a desnivel, donde la tragedia y la destrucción dejaron una huella imborrable.


“Lo quitaron de allí porque hubo muchos muertos debajo del paso de nivel. Nos pusimos a buscar un terreno para los comerciantes. Así nació este mercado con 575 locales”, narra Rosales.
A pesar del nuevo espacio y los esfuerzos por reactivar el mercado, la situación no mejoró. Incluso antes de Otis, los locales ya lucían vacíos o funcionaban como bodegas. Los artesanos, en busca de ventas, optaron por llevar sus productos a las playas.

“Sí hay muchos locales vacíos, pero tienen dueño. Son los que ahora venden en la playa: mango, quesadillas, lo que pueden. A veces venden, a veces no venden nada”, explica.
Aunque tras Otis muchos recibieron apoyos, la mayoría optó por pagar deudas o reponer mercancía en lugar de invertir en la rehabilitación de sus puestos, profundizando el abandono del espacio.
La historia del mercado Papagayo refleja la fragilidad del comercio artesanal en Acapulco, golpeado por los desastres naturales y la falta de apoyo estructural para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

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