Viven con el temor de otro Otis, pero se niegan a dejar sus casas en la María de la O

A pesar de los constantes llamados de autoridades sobre el peligro constante en esta temporada de lluvias, habitantes de la parte alta de la colonia María de la O se resisten a dejar su patrimonio.
En este sitio de difícil acceso se pueden observar familias viviendo con normalidad, todas en casas hechas de lámina, e incluso con palos de madera.
Recuerdan con pesar los estragos ocasionados por los huracanes Otis y John, pero omiten la lección de la naturaleza.

En este lugar aun se observan varias láminas que cayeron tras el paso del huracán Otis, así como algunos colchones y demás enseres.
El techo de la cancha central aún no se coloca y queda como recuerdo de aquella noche de octubre cuando el viento arrasó con todo.
La ciudadanía se niega a desalojar sus viviendas, pues aseguran que no tienen a dónde ir. Sin embargo, dicen conocer los refugios temporales y las rutas de evacuación en caso de que se requiera.
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