Trabajadores de Playa Bonfil, golpeados por el mar de fondo

Miguel Márquez Añorve es uno de los cientos de trabajadores de restaurantes en Playa Bonfil que se han visto gravemente afectados por el fenómeno del mar de fondo, que desde hace más de un mes ha modificado por completo la dinámica turística en esta zona del Acapulco Diamante.
El oleaje inusualmente alto y persistente ha alejado a los turistas, lo que ha generado una fuerte caída en la afluencia y el ingreso económico de decenas de establecimientos. Según Márquez Añorve, mesero del restaurante Las Gaviotas 2, el mar ha invadido gran parte de las áreas de atención al cliente.
“El asunto está crítico. El mar se ha llevado parte de nuestro balcón. Esto merma, yo creo que un 60% del área que teníamos disponible para los clientes”, declaró.
En este restaurante, al menos 25 personas han resultado afectadas, cifra similar a la de otros negocios de la zona, donde el empleo depende en gran medida del turismo de playa. Sin embargo, el acceso a la franja costera se ha vuelto casi imposible.
“La mayoría de la gente busca la playa, y ahorita es un poquito complicado. No hay accesos, el mar está muy alto. Entonces, los que venían a la playa terminan yéndose a otro lugar, porque aquí la playa no es posible, está muy arriba y no hay”, explicó Márquez.
La situación se vuelve aún más apremiante cuando se considera que, como en el caso de Miguel, muchos trabajadores sostienen a familias enteras. Pese a las adversidades, mantienen la esperanza de recuperarse, con apoyo de la comunidad y los visitantes.
“Estamos haciendo labores para restaurar. No se llevará un día ni una semana. Lo mejor es que vengan, que consuman, que coman, que ayuden. Esa es la única manera en la que nos pueden apoyar. Vamos a seguir trabajando para sacar esto adelante”, concluyó.
El llamado es claro: los trabajadores necesitan no solo atención de las autoridades, sino también la solidaridad de los turistas para que Playa Bonfil vuelva a levantarse.
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